Como mujer, es devastador enterarte que después de todo tu esfuerzo, un compañero con habilidades y responsabilidades similares gana más que tú. Dependiendo de las circunstancias, esto puede ser considerado discriminación por género, y es posible que puedas presentar una reclamación en Wisconsin. Antes de hablar sobre el asunto en redes sociales o tratar de resolver el asunto por tu cuenta, evalúa si puedes proceder de manera legal.
Verifica tus datos
Si sospechas que estás sufriendo de discriminación de género por tu salario, el primer paso es verificar que los datos que tienes son correctos. Puedes empezar por recopilar descripciones de puesto, recibos de pago y cualquier mensaje donde se detalle tu función.
Pregunta de forma discreta sobre las tareas y responsabilidades de tu compañero. Es importante recordar que dos puestos con nombres distintos pueden ser “sustancialmente iguales” si exigen las mismas habilidades, esfuerzo y responsabilidad.
Conoce tus derechos
La discriminación salarial está prohibida en Wisconsin, así como en el resto del país. La ley prohíbe pagos desiguales entre hombres y mujeres en el mismo centro de trabajo.. En pocas palabras, si realizas tareas parecidas y te pagan menos por tu género, la ley está de tu lado.
Inicia la conversación interna
Antes de pensar en tribunales, acércate a la dirección o a recursos humanos. Expón la información de forma calmada y pide una explicación. A veces la empresa aplica tablas salariales antiguas o premia, sin notarlo, la antigüedad con criterios confusos.
Si obtienes una respuesta lógica y documentada, quizá el asunto termine aquí. Si la respuesta es vaga o defensiva. toma nota de todo y conserva correos y mensajes. Todo esto puede ser útil más adelante.
Busca ayuda externa
Si la empresa se niega a actuar o toma represalias, no esperes más. Un abogado con experiencia en derecho laboral puede evaluar tu caso, calcular daños retroactivos y plantear una demanda que incluya salarios atrasados, intereses y honorarios.
Ganar menos por tu género es injusto y va en contra de la ley. Si te encuentras en esta situación, verifica la disparidad, reúne pruebas, pregunta con firmeza y, si es necesario, busca ayuda legal. Tu trabajo y tu dignidad valen el esfuerzo. El salario justo no es un favor, es tu derecho.

